martes, 7 de noviembre de 2017

La otra Tierra del Sol -Poesía-






           MI LÁMPARA


     Hace años empecé andar
de la noche al día,
así voy entre los de a pie.
     
     Cada espacio alcanzado
es distinto al anterior
por la dialéctica y el ideal.

     Veo lejos, medito y avivo
la energía irisada
de mi literaria inspiración.

     Todo esfuerzo razonable
para llegar rápido 
hasta la otra Tierra del Sol.

     Yendo a ese mundo de 
mancomún: poetizo,
doy luz con mi lámpara.

     Así es como yo coopero
a lo largo de la oscuridad.


MARIO GASTELO MUNDACA
(Del poemario: La otra Tierra del Sol)

--------------------------------------------------------------------------------------


16 de marzo de 2012


(De izquierda a derecha: Segundo Vásquez Tirado, Pedro Ángel Custodio Chafloque, Miguel Ángel Díaz Torres, Ninfa Idrogo Cubas, Teresa Menor Alarcón, Mario Gastelo Mundaca, Rogelio Vilcherrez Chozo, Antonio Castro Cruz, Marino Camacho Villegas, Guillermo Figueroa Luna.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"LA OTRA TIERRA DEL SOL"
Crítica literaria de Antonio Castro Cruz
y
Testimonio literario del autor


-------------------------------------------------------------------------------------------------



     LIBROS Y PALABRAS


     ¡Ah mis libros propios y
los más del rimero,
cómo se aviejan conmigo!
    
     Me deben sobrevivir tres
libros propios: el rubí, 
la esmeralda y el zafiro.

     Ellos serán el escriño
que atesore a mis
únicas e ínsitas palabras.

     Han de seguir, entonces,
con su alegre trabajo y
dando luz a mi existencia.

     Por lo menos en los libros
perdura nuestra
vida, aunque no corporal.

     Sublime el eucalipto: tras
la tala, del soterrado
pie renace y es útil otra vez.

MARIO GASTELO MUNDACA
(Del poemario: La otra Tierra del Sol)



                                           LA VÍA LÁCTEA





             LA VÍA LÁCTEA


     ¡Insólita noche de febrero
en los Andes occidentales!

     No obstante el invierno,
ella disfruta de claridad,
gracias a la Vía Láctea
que redunda en estrellas.

     Revolotea azul la Tierra,
enorme ave en el aire.
      .
     A la bóveda celeste mira
el andino cómo reluce, 
de Norte a Sur y algo
cercana, nuestra galaxia.

     Muy entrada esta noche
se cierran las célicas
flores y vuelven las nubes
en los Andes occidentales.

     Al alba, la Vía Láctea pasa
a ser solamente
una experiencia de lo vivido.

                             MARIO GASTELO MUNDACA
                            (Del poemario: La otra Tierra del Sol)








     ASTRAL


     Permite, viento solar,
que mi astral ilusión
vuele para el más allá…

     Dejadla irse alada y
musical en pro de
la vastedad humana.

     Alfa Centauro le guía
en parte hacia
la floresta de estrellas.

     Ya de tanto volar y
volar a su destino,
por fin habrá llegado.

     Mejor, viento solar,
sopla favorable
a donde va mi ilusión.

MARIO GASTELO MUNDACA
Libro:  La otra Tierra del Sol

Poema musicalizado por

“NADYE” (Manuel Rivas)


---------------------------------------------------------------------------------

LA OTRA TIERRA DEL SOL,

DE MARIO GASTELO MUNDACA


Víctor Díaz Monge

Profesor en Biología y Química



Mario Gastelo Mundaca, después de la trilogía El Trianto Real (Novelas, 2011) nos sorprende ahora con una obra en verso La otra Tierra del Sol (2012).

La otra Tierra del Sol. El planeta o el trompito cósmico que habitamos, debe mejorar, ser otro social y ecológicamente. La Tierra ha de llegar a ser un mundo nuevo, más equitativo y habitable, un edén no mitológico sino moderno. Tal es la razón del título de este poemario.



El libro presenta tres capítulos: Sombras, penumbras y claridades, los que están poblados de recuerdos y perspectivas. Cada poesía lleva la impronta condensada de su personalidad vitalista como una fruta societaria de otoño. A más de esto, contiene sellos de realidades de otra época y del presente, también sueños ideativos del futuro. Las poesías expresan breves escenarios mayormente atípicos, pero de flamígera verdad. Es una poética contemporánea social, escrita a su estilo con dosis de sensación serraniega.


Enfoca la problemática social, resultando ésta sin rebozo en la poesía. Ello constituye el mayor proyecto de su vida, y está labrado con la tenacidad artística de una araña tejedora. Ciertos versos respiran nostalgia cotidiana, otros vestidos de ternura, muchos se hallan teñidos de rebeldía, hay también coloreados como granos de café en cosecha.


En Pasión de un pueblo”, el aedo comprende el sufrimiento de los pueblos olvidados y se propone dar a entender que el adversario o sistema neoliberal es combatible, y canta así:



Tratábamos de vadearlo/paso a paso y del todo.

A unos arrastró y acabó/igual a palizada.

A los más, sin embargo, /no pudo impedirnos/avanzar hasta la ribera…”



En “Balance de un pasajero”, piensa que la vida es un rayo redondo transfigurándose evolutivamente, adonde termina empieza la otra jornada de la vida:



“Este poema y otro por/ sobrevivirle a mi/ pasajero ser, ¡qué bien!



Como estos, en otros versos, el poeta sintetiza su profundidad filosófica existencial sobre la vida, es decir, el círculo inexorable de la sempertineidad en el cual todo se mueve igual a una olímpica llamarada girando, cual los astros en el espacio sideral.


Desde hace mucho tiempo, fluye en sus obras su optimismo, y pide al hombre liberarse de la cárcel de los barrotes que tienden los explotadores, por ejemplo en Estampas de mi época”:



“¡Oh, drama social, pareces

inacabable y no lo eres,
acaba ya pronto, para bien!”

El poeta, motivo de la presente glosa, es un obrero del verso y la prosa, un campesino entre las ramas y flores del pomelo, y escribe con el rumor de los pueblos. Así, esperanzado ha ido uniendo diversas piezas del hombre y el ecosistema. Sobre esto, gustemos un trocito de su poetizar:

¡Qué pervivan mis flores/de huaylo sin hojas/ en la otra Tierra del Sol.

Finalmente digo: Mario Gastelo Mundaca, como escritor, siempre ha de encender la fragua con leña de algarrobo de fibra roja y seca, para que su obra avive incinerando todo lo malo y sombrío. Y sus sueños dialécticos arderán en lámparas votivas, por los caminos y en las horas que hace falta.

               La Victoria, 11 diciembre 2012


 





No hay comentarios:

Publicar un comentario